lunes, 22 de febrero de 2021

Timber (2013) – Pitbull ft. Kesha


"Timber" salió en 2013, pleno apogeo de las colaboraciones entre "poperos" y "raperos / hip-hoperos" o, dicho de otro modo, la aparentemente imposible mezcla de géneros que tanto éxito tuvo (y sigue teniendo) y que tanto daño ha hecho a la música volviendo a todas las canciones iguales.

A diferencia de la gran mayoría de colaboraciones de aquella época, la canción no era del artista "popero" de turno sino del "rapero / hip-hopero" y era el artista "popero" en cuestión quién le daba la mezcla de género necesaria para que fuera un éxito.

La artista elegida fue una vieja conocida de Pitbull, la también americana Kesha (antes Ke$ha, cosas de artistas) con quién ya había trabajado anteriormente como por ejemplo en su exitoso tema "Tik Tok" en 2009, si bien no fue ella la primera opción sino Rihanna pero ella estaba grabando con Shakira el videoclip de "Can't remember to forget you" que ya analizamos en su día aquí. En cualquier caso, la canción fue un pelotazo mundial, número 1 en quince países y ha vendido más de 21 millones de copias y su videoclip ha recibido más de 1.000 millones de visitas.

¿Ayudó el videoclip al éxito de la canción? Sin duda. ¿De qué va el videoclip? Ni puta idea. ¿Importa? En absoluto.

A ver, por un lado está Kesha, cortando leña con un hacha en una granja con burros aunque luego se la ve en las afueras de una especie de bar del oeste americano de nuestros días. En un momento determinado entra en el bar y se convierte en una especie de Bar Coyote en el que las camareras junto a Kesha se terminan marcando una coreografía que ni Coyote Dax en sus mejores días y terminan montadas en un toro mecánico. Por otro lado está Pitbull refrotándose con la modelo italiana Raffaella Modugno en las Bahamas (se sabe por la bandera que ondea Raffaella), entre paisajes naturales idílicos y playas paradisíacas, jugando con tiburones en un yate y explorando pecios en el fondo del mar sin quitarse la americana. Y ya está. Al final del videoclip las "camareras" te dedican unas palabras, luego hay una dedicatoria y San Seacabó.

VALORACIÓN

Intentando relacionar las dos historias con la letra de la canción se puede deducir que... no hay que calentarse la cabeza que no merece la pena. El videoclip saca chicas guapas, paisajes paradisíacos, vida de lujos y diversión. ¿Está mal que lo haga? No. ¿El videoclip, como tal, tiene algo que merezca la pena? Tampoco ¿La gente se lo va a pasar bien viéndolo? Por supuesto.

Pregunta sin respuesta, ¡¿¡¿cómo carajo hace el propietario del local para pagar el sueldo de 10 camareras?!?! Ahí hay algo que no nos han contado...

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