¿Lioso? Entonces mejor no leas que también hizo una segunda versión de aquella canción llamada "Slow Slow Dicsco" (2017) con Thomas Bartlett al piano, para el álbum Masseducation (2018).
Pero volvamos al videoclip, porque cómo hacer destacar a la cantante, se debió de preguntar el director, pues rodeándola de chicos de estética gay. Y ni cortos ni perezosos situaron a una Annie Clark de lo más sudorosa con su vestido negro en un bar gay de Nueva York rodeada de chicos tan sudorosos como ella con mucho bote y mucho refrote entre ellos y, por supuesto, con su cuero, sus cadenas, sus tatuajes, sus bigotes y hasta un calcetín. En un momento ¿orgiástico? ella acaricia pero más que nada por no aburrirse y a ella le llega alguna caricia pero como sin querer, de estas veces que estás en una orgía y metes la mano al tuntún sin saber qué o a quién estás tocando.
Cromáticamente tiene su puntito porque empieza con neones azules y muchas sombras (momento fiesta de discoteca), se pasa luego al púrpura y a la buena iluminación (momento orgía), luego viene el dorado (momento baile romántico) y termina en un fundido a negro con ella sola en la imagen.
VALORACIÓN
Me gusta el tema de los cambios cromáticos reflejando las, podríamos decir, distintas emociones que va experimentando en cada momento, siendo bastante impactante el fundido a negro final, pero poco más. El videoclip es original, y me parece curioso -para bien- que muestre temática gay cuando la canción en principio no va de eso -aunque cada uno le puede dar la interpretación que quiera porque como dice la propia Annie Clark está abierto a muchas lecturas-, pero es aburrido y me cansa mucho a estas alturas el tirar de clichés para todo.
Aquí, para dejar claro que son gays tienen que ir de cuero, a pecho palomo con torso descubierto, con bigotes o al menos barbas, grandes, fornidos... parecen sacados de "La ostra azul" (The Blue Oyster) el bar gay donde terminaban muchas veces los "compañeros malos" de Mahoney y compañía en las películas de "Loca academia de policía". ¡¡Y la primera fue en el 84!! Eso significa que casi 40 años después se siguen utilizando los mismos clichés para identificar a los hombres homosexuales, lo cual resulta un poco lamentable, sobre todo teniendo en cuenta que el videoclip no es una parodia como sí era aquella saga de películas.
Por cierto, ¿la diversidad racial dónde está? En el videoclip creo que se ve un hombre negro de refilón y para de contar. No debe de haber gays negros, o latinoamericanos, o asiáticos... en toda Nueva York.
En fin, para mi, videoclip de los malos.
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