Casi siete minutos de canción. Está claro que hoy en día ya no se hacen canciones así. Son todas de consumo rápido y directo. Pero hubo una época en la que los músicos cuando te querían contar algo con su canción se tomaban su tiempo para asegurarse de que lo hacían bien y este es el caso de "Into the Great Wide Open", segundo sencillo del álbum homónimo de 1991 de Tom Petty and the Heartbreakers. Curiosamente este sencillo, a diferencia del primero y del tercero, no llegó a ser número uno en las listas americanas, alcanzando "solo" el cuarto puesto. De hecho, el álbum en sí no llegó a tener la repercusión de otros anteriores y de alguno posterior a pesar de su gran valor artístico, aunque desde luego, tampoco es que llegara a pasar desapercibido.
Pero yendo al videoclip, Julien Temple, el director, aprovechó que el Pisuerga pasa por Valladolid para contar con varios actores de Hollywood para su propuesta. Y es que Johnny Deep (protagonista del video) estaba rodando la película Arizona Dream (1993) con, entre otros, la ganadora de un Oscar Faye Dunaway dirigida por Emir Kusturica, cuando a éste le dio un chungo por estrés y tuvieron que paralizar el rodaje, momento que aprovechó Temple para reclutarles y juntarles con la entonces incipiente y pronto relegada a la pequeña pantalla Gabrielle Anwar y tirar de cameos como los cantantes Chynna Phillips y Terrence Trent D'Arby o el no todavía "amigo" Matt LeBlanc.
El videoclip, que sigue a la letra de la canción, cuenta la historia de Eddie Rebel (Johnny Deep) que llega a Hollywood, conoce a su novia (Gabrielle Anwar) haciéndose un tatuaje, empieza desde lo más bajo (portero de discoteca) hasta que empieza a tocar y le descubre un agente (Faye Dunaway) que le lleva a lo más alto y que estando en la cima, la fama le corrompe, se vuelve gilipollas, cambia de agente, lleva a su novia a que lo deje, su carrera cae en picado y cuando intenta volver a sus orígenes, en el sitio donde todo empezó, en la tienda de tatuajes, ve como ya no es posible porque ya hay otra persona (Matt LeBlanc) recorriendo el mismo camino que hizo él en su momento.
De narrador de toda esta historia, porque el videoclip empieza como páginas de un libro, está Tom Petty con un traje rojo a lo Willy Wonka y su figura se intercala a lo largo del videoclip con las secuencias de la vida de Eddie. Lo interesante es que en muchas de las escenas de Tom, en las que se le ve con el libro abierto que está "narrando" se ve también a los Heartbreakers, en plan diminuto, tocando sobre la misma mesa con objetos cotidianos (la batería son unos vasos de cartón tocada con cerillas, el guitarra toca sentado en un cenicero, el bajista dentro de una taza y el teclista sobre "algo" que no logro identificar). Además, tanto Tom como el resto de la banda, interpretan uno o varios papeles dentro de la historia de Eddie.
VALORACIÓN
Dijo Tom Petty en una entrevista que es una de las pocas veces que se ha sentido satisfecho con un vídeo y que incluso le sugirieron que lo convirtiese en una película y, en cierto modo, tenían razón porque es una película en sí misma, o un corto, si lo queremos interpretar de esa manera. Tiene la historia, los actores, la duración, la producción... con un buen guionista que alargase ciertas partes, habría tenido el éxito comercial asegurado.
Vale que es una historia mil veces vista, "alcanzar el sueño americano", verte sobrepasado por la gloria y caer desde lo más alto con un, en este caso "intento" de redención final. Y digo "intento" porque yo interpreto el final del videoclip como la constatación de que ya no va a poder volver a recuperar lo perdido (de ahí que aparezca el personaje de Matt LeBlanc -que, por cierto, no es el único videoclip en el que ha intervenido, recordemos el ya analizado "Say it isn't so" de Bon Jovi) pero puede estar abierto a interpretaciones ante la sonrisilla final del tatuador y el "vivieron felices para siempre" que puede (o no) ser irónico.
Pero se interprete el final como se interprete, el videoclip es excelente de principio a fin.
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