miércoles, 24 de febrero de 2021

Blurred lines (2013) – Robin Thicke ft. T.I. & Pharrell Williams


Marzo de 2013, Robin Thicke, el hijo de Alan Thicke, el mítico padre de la serie Los problemas crecen, y cuya carrera musical había pasado bastante desapercibida publica el tema "Blurred lines" en el que colabora con Pharrell Williams y el rapero de moda de aquel momento T.I. y consigue liderar las listas de ventas en Estados Unidos durante 12 semanas, ser número 1 en medio mundo (España, Australia, Canadá, Suiza, Reino Unido...) y amasar unos beneficios estimados por la canción a día de hoy de más de 16 millones de dólares logrando además un récord histórico en los EE.UU. al vender 5 millones de copias en solo 22 semanas.

Este éxito se sustentó en una melodía que no te podías sacar de la cabeza, letras subidas de tono, las colaboraciones de las estrellas del momento y el videoclip, en el que contaba con tres modelos (Emily Ratajkowski, Jessi M'Bengue y Elle Evans) bailando sugerentemente y "haciendo cosas". Pero es que para asegurarse el tiro, sacaron una segunda versión del videoclip con las modelos haciendo prácticamente lo mismo pero en top-less (aquí lo dejo para quién lo quiera ver).

Y sin embargo, pasado el éxito inicial que le encumbró, le empezaron a "crecer los problemas" a Robin. Empezaron a analizar la letra de la canción y algunos hasta vieron apología de la agresión sexual (recordemos que blurred lines significa líneas borrosas). El tema habla de un chico que ve a una chica en la discoteca  y tiene frases como "¡buena chica! sé que lo quieres", "eres la perra más caliente del lugar", "tuve una zorra pero no era tan mala como tú", "déjame ser al que le arrimes al trasero" o "te daré algo lo suficientemente grande que partirá tu culo en dos". Luego revisaron los temas anteriores de Thicke y vieron que todas sus letras iban por el mismo camino. Luego se fijaron en que en el videoclip se ve escrito con globos "Robin Thicke tiene una gran p" (en la segunda versión del videoclip se ve escrito al completo) y se dieron cuenta de que en todas las entrevistas terminaba presumiendo del tamaño de su miembro. En fin, que la sociedad americana terminó echándosele encima y no volvió a levantar cabeza.

De hecho, Pharrell Williams, que fue el productor del tema, terminó pidiendo perdón, reconociendo que en aquellos momentos no se dieron cuenta de que eran frases que podrían perfectamente ser utilizadas por agresores sexuales y que esa canción e incluso otras de las suyas, reflejan una cultura sexista...

Y no acaba ahí la cosa sino que en 2019, los compositores de la canción (entre los que están los propios Thicke y Williams) fueron acusados de plagio del tema "Got to give it up" de Marvin Gaye compuesta en el 76 y perdieron el juicio teniendo que pagar hasta 5 millones de dólares por la condena. Cuatro años antes el amigo Williams había dicho en una entrevista que "toda la gente creativa tenía inspiración".

VALORACIÓN

Hoy en día nadie podría decir que es un buen videoclip, aunque se lo pareciera (y eso ya sería otro debate) pero si nos olvidamos de la letra, el videoclip en sí es un sinsentido. No es más que una colección de escenas de dominación y de fetiches sexuales (el corderito, el maullido, la simulación del azote, el agarrar de la trenza, la mujer a cuatro patas, los pies en la cara...) para mayor jolgorio de los tres protagonistas masculinos.

Podría comentar más cosas sobre la canción, la versión en directo con Miley Cyrus en los MTV Music Awards de 2013, que según Thicke, el tema está inspirado no en una mujer random en una discoteca a la que quiera "asaltar" sino en su entonces mujer, la actriz Paula Patton... pero creo que con lo ya dicho, cualquiera podrá formarse una opinión al respecto.

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