Miguel Bosé siempre ha estado envuelto en la polémica, por sus tendencias de moda, sus canciones provocadoras, por ser hijo de quién era..., desde luego, con cuatro nacionalidades (panameña, española, italiana y colombiana) está claro que no podía dejar indiferente a nadie.
Pero antes de que se le quedase una voz de balleno y fuera objetivo de tuiteros y presentadores de programas cómicos de televisión por sus ideas respecto al coronavirus, Miguel Bosé ha sido ante todo una estrella de la música, si no a nivel mundial, sí a nivel de los países latinos. Es por eso que cuando quiso tirar de famosos para el videoclip de "Gulliver" segundo sencillo del álbum Sereno (2002) que le proporcionó el Grammy Latino al Mejor álbum de pop latino en la categoría masculina de 2002, acudieron todos a su llamada. Pero todos. Parece una película de Torrente, que te pasas el metraje identificando los cameos.
De hecho, al igual que con la saga de películas de Santiago Segura, es más interesante la "caza del cameo" que el argumento en sí. Porque en realidad este videoclip no tiene argumento. La mayor parte del tiempo es Miguel Bosé mirando a cámara, a veces entre trincheras, a veces entre muertos, casi siempre vestido de calle y de vez en cuando los cameos, vestidos con trajes de soldado del S. XVIII hasta más o menos nuestros días.
¿Y quiénes acudieron a la llamada? José Coronado, Antonio y José Miguel Carmona (Ketama), Boris Izaguirre, Inma del Moral, Amaya Arzuaga, Mercedes Milá, Manel Fuentes, Beatriz Bergamín y Emilio Buale.
En 2016, Miguel grabó una nueva versión del tema en acústico que sirvió de primer sencillo de su álbum MTV Unplugged junto a Natalia Lafourcade y acompañado por los miembros de Maná Álex González y Sergio Vallin.
VALORACIÓN
Ya lo avanzaba un poco en el análisis. El videoclip es muy flojo. Sin argumento, los cameos totalmente desaprovechados, aburrido y sin sentido. ¿Podemos rascar la superficie y ahondar en las metáforas? Seguramente sí, y aún así, no habría un hilo conductor, los cameos seguirían sin tener la más mínima relevancia y el videoclip seguiría siendo un tostón.
Casi me quedo con la versión en acústico que no tiene videoclip, obviamente porque es un acústico grabado en directo, pero que tiene más ritmo y más chicha que el de 2002 por mucho famoso que incluyese.
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