lunes, 1 de febrero de 2021

La boda de mi mejor amigo – I say a Little Prayer (for you) (Rupert Everett – 1997)


Contrariamente a lo que mucha gente piensa no fue Aretha Franklin quien compuso este tema sino que la primera en cantarlo fue Dionne Warwick en 1967 pero fue Aretha quién un año después, le dio un toque de R&B y convirtió la canción en un éxito universal.

De este tema se han hecho innumerables versiones, destacando la de Diana King, de 1997, con un estilo reggae-pop que fue del que se sirvieron en la película "La boda de mi mejor amigo" de ese mismo año para una de sus escenas.

Resumiendo la película para dar contexto, Julia Roberts es una periodista deportiva (subrayándose en la película su rol "masculinizado") que está enamorada de su mejor amigo sin decírselo y cuando éste le dice que se va a casar con otra (Cameron Diaz), ella decide reventarle la boda intentando conquistarle a contrarreloj, ¿con ayuda de quién? de Rupert Everett su otro mejor amigo gay (subrayándose en la película su rol de "gay") haciéndole pasar por su novio.

En una comida con los novios y la familia de ella en un restaurante de marisco, les preguntan a Julia y a su "novio" Rupert Everett que cómo se conocieron. Empieza Rupert contando una inventada historia en la que hace referencia a Dionne Warwick y cantando un poco de una de sus canciones (anticipando lo que se viene encima). Según la "historia" cuando Rupert se enamora a primera vista de Julia en un psiquiátrico y le pregunta a un enfermo que se creía Dionne Warwick si alguna vez ella le amará, el loco le responde cantando la canción.

Rupert, claro, canta la canción y pronto se unen no ya el resto de los presentes en la mesa sino todo el restaurante, con excepción de Julia y Dermot Mulroney, incómoda la una e incrédulo el otro.

VALORACIÓN

Han pasado muchos años y los clichés que funcionaban entonces hoy están demasiado desfasados. Vender a Julia Roberts como rol masculino, solo porque trabaja como periodista deportiva, hoy en día queda mal, y dotar a Rupert Everett de todos los clichés gays (amigo comprensivo, le gusta cantar, le gusta "mariposear" y tiene gestos amanerados, sabe vestir...) es casi peor todavía.

No es que la escena produzca vergüenza ajena, aunque un poco sí, la verdad. En este tipo de películas siempre hay una persona que empieza no cantando y que luego se destapa con un vozarrón sin venir a cuento. Ahora mismo me viene a la memoria Love Actually cuando Hugh Grant va puerta por puerta con su guardaespaldas buscando a su ex-secretaria y en un momento tiene que cantar villancicos y el guardaespaldas sorprende con vozarrón operístico (para quién no se acuerde). Pues en este caso es el abuelo, el que se desmarca. Luego están las típicas damas de honor, solteras claro, que son las primeras en animarse a cantar. Me viene a la cabeza Mamma Mia! La película en la que las damas de honor son siempre las primeras en acompañar a (en este caso) la cantante principal Amanda Seyfried. Luego sale de la nada un camarero y se pone a tocar el piano y a partir de ahí ya es todo el restaurante a coro, con los camareros al fondo haciendo hasta coreografía con los brazos que en realidad son pinzas de gomaespuma.

Vale, esto es lo que se espera de una película romántica americana pero, por el amor de dios, están en una marisquería, ¿por qué nadie lleva servilleta cubriéndose las posibles salpicaduras?, ¿¡es que nadie ha comido nunca antes marisco!? Lo siento pero no me convence.

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