Esta canción, ambientada en Moscú, habla de gente, de soldados de la U.R.S.S. escuchando ese viento de cambio y soñando con la paz y la convivencia, haciendo borrón y cuenta nueva con el pasado. Un mensaje tan potente que en 2020, en plena pandemia, alguien quiso atribuir a la C.I.A. la creación de esta canción para los Scorpions para socavar los cimientos de la Unión Soviética. Las pruebas que aporta son tan peregrinas como a las que aducen los negacionistas del coronavirus pero, no seré yo el que le diga a nadie lo que tiene o no tiene que creer.
El caso es que se estiman las ventas de este tema en más de 14 millones de copias, fue número 1 en tropecientos países y se ha convertido en un himno imperecedero para los países que conformaban la Unión Soviética en particular, y para el mundo entero en general.
El videoclip muestra distintos momentos de "la vida" del "Muro de Berlín" entremezclados con imágenes del concierto de los Scorpions en Moscú en 1989 y entremezclados con los símbolos del progreso social y la lucha contra la represión de aquella época, Nelson Mandela, Juan Pablo II, el hombre del tanque de la Plaza de Tiananmen, etc.
VALORACIÓN
He sido bastante escueto en el análisis del videoclip pero estamos ante una canción tan relevante que poco importa si hago más hincapié en el uso del blanco y negro y el color, el significado del ojo de la cerradura del final del videoclip o si aparte del de Moscú aparecían imágenes de otros conciertos.
Si tienes edad o conciencia suficiente, la canción te emocionará y el videoclip también. Y si no, al menos habrás conocido uno de los silbidos más icónicos de la historia de la música. No os fieis jamás de una lista de silbidos que no contenga este "Wind of Change".
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