Dicho esto, el de Alejandro Sanz fue el segundo sencillo de su álbum El alma al aire (2000) que le proporcionó 4 premios Grammy Latinos y una nominación al mejor álbum de música latina en los Grammy (los globales de todo tipo de música). Quizás no fuera gracias a éste tema en concreto que el álbum alcanzó tanto reconocimiento, pero sí fue con este tema con el que actuó en la gala de los Grammy de 2002 (en realidad tendría que haber sido en 2001 pero se retrasó por el 11S) en español con las Destiny's Child de una tal Beyoncé. De hecho se dice que iba a grabar con ellas un álbum en inglés pero que Beyoncé se fue a rodar la película de Austin Powers en Miembro de Oro y el proyecto cayó en el olvido.
Por cierto que en otro directo, unos pocos años después -concretamente en 2017- y con el estadio Vicente Calderón a reventar, contó con otra colaboración americana para este tema, aunque esta vez, de la parte sur, personificada en el colombiano Juanes.
Pero vayamos al videoclip. Está dividido en dos partes. En una, de noche en un balcón con la Gran Vía madrileña de fondo, Alejandro canta la canción. En la otra, intercalada con la del balcón, Alejandro entra en una especie de cabaret, que en realidad actúa como un carnivale, una feria ambulante pseudocircénse aunque sin animales, típica de Norteamérica, en la que solo con su mera presencia y su media sonrisa logra atraer a la amante (Elia Galera) de la aparentemente directora del cotarro (Esther Cañadas) y ésta en venganza, le envenena, cual madrastra de Blancanieves, ofreciéndole una copa "intoxicada" con su sangre, a través de su sierva geisha (Martha Lucía Pereira, con quién volvería a trabajar en el videoclip de su siguiente sencillo "El alma al aire, que ya se analizó aquí).
El cuerpo "sin vida" de Alejandro es llevada a una sala que hace las funciones de velatorio (casualmente lleno de velas) hasta que aparece Elia y cual príncipe en Blancanieves le estampa un dulce beso (suponemos que de "amor verdadero") para resucitarlo pero no funciona y se empieza a desesperar hasta caer rendida sobre el cuerpo de ¿su amor? para terminar viendo que Alejandro está fingiendo seguir muerto para hacerse todavía más "el deseado"
VALORACIÓN
Un buen videoclip. Nos cuenta una historia con su planteamiento, nudo y desenlace y con su chiste final, los famosos están bien utilizados (bueno, Martha Lucía está irreconocible aunque se lo compensó en el otro videoclip) y todo encaja más o menos a la perfección, dejando las escenas del balcón para darle un protagonismo en solitario al cantante, que para eso es el cantante.
Mucho bueno y pocas pegas para un gran videoclip de un muy exitoso tema.
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