A las puertas de la Semana Santa y sabiendo que muchos y muchas se van a pasar las restricciones de movilidad por el COVID-19 por el Arco del Triunfo, qué mejor tema para estas fechas que "Voyage, voyage", el himno de finales de los 80 del que en Francia aún hay quién reniega, pero que fue número 1 en prácticamente toda Europa menos, curiosamente, en su país de origen, donde solo consiguió alcanzar el puesto número 2. Ya sabéis, "nadie es profeta en su tierra" y todo eso.
Desireless publicó su primer álbum François en 1989 aunque este "Voyage, voyage" fue su carta de presentación en 1986 pero después de petarlo a finales de los 80 su carrera musical pasó más bien desapercibida. Sin embargo el éxito de este tema se quedó grabado en el panorama musical de muchos países. Tanto es así que han surgido numerosas versiones en distintos idiomas desde el momento de su lanzamiento. Por destacar alguna, la más reciente y más reconocida fue la versión de la belga Kate Ryan en 2008, más dance que la original.
La cantante, que había estudiado estilismo e intentó dedicarse a ello antes de pasarse a la música, destacaba entre otras cosas, por eso, por su estilismo, peinado medio punk, completamente de negro (que luego iría matizando) y vestuario masculinizado, muy a lo Annie Lennox de Eurythmix, muy de moda también por aquella época.
El videoclip de la canción es... perturbador. Tanto es así que la propia cantante ha llegado a renegar de él, afirmando que a pesar de ser genial no la representa. Aparece ella como "cuidadora/animadora" de una serie de personas aparentemente de la alta sociedad que parecen estar algo... desequilibrados. Para entretenerles les pone una sucesión de diapositivas, aparentemente de distintos paisajes, países, culturas, a las que en un principio nadie hace caso hasta que finalmente consigue atraer la atención de todos que se quedan medio embobados viendo la presentación.
VALORACIÓN
Efectivamente, el videoclip es algo perturbador aunque en el buen sentido. No desde el primer minuto, pero poco a poco te vas dando cuenta de que hay algo muy raro con toda esa gente y aunque hay algunos que parecen estar bien, si hay algunos que no lo están es porque no lo está ninguno. Esas mujeres jugadoras de cartas compulsivas, esa joven que se deja "engatusar" por ¿su pareja? que no es otro que el actor americano David Caruso de la archiconocida CSI: Miami, ese hombre en traje jugando con una bola del mundo hinchable... todos ellos envueltos en la oscuridad, necesaria para la presentación de diapositivas, claro, pero ¿solo por eso?
No son muy originales pero sí visualmente muy potentes las imágenes de ella delante del proyector iluminando su imagen con las diapositivas pero no es todo eso lo que más me ha gustado del videoclip sino los momentos en que está cantando y de repente se calla y mira intensa y fijamente a la cámara en un primer plano corto mientras sigue la canción.
Por esto y por todo lo demás, creo que es un muy buen videoclip.
No hay comentarios:
Publicar un comentario