martes, 21 de marzo de 2017

Pulp Fiction - You never can tell (Chuck Berry - 1964)


El pasado 18 de marzo nos dejó uno de los artistas más influyentes de la historia de la música y padre (o uno de ellos) del Rock & Roll. Chuck Berry falleció a los 90 años sin tiempo de ver cumplida su promesa de sacar nuevo álbum de estudio en este 2017, el primero desde 1979.

Seguro que las productoras se encargarán en breve de aprovechar la muerte del artista para publicar ese álbum y sacar numerosos recopilatorios y homenajes como suele pasar en estos casos, si bien, uno de los homenajes más famosos se le hicieron en la mítica Regreso al futuro en la que Marty McFly, en su regreso a 1955, sustituye al "primo" Marvin Berry en una actuación y éste le presenta al bueno de Chuck la mítica canción de Johnny B. Goode.

El caso es que un artista tan grande como Chuck Berry no podía aparecer en una sóla película y su música es homenajeada en otras. La más famosa, después de la ya citada, es la de Pulp Fiction, en la que dos de los protagonistas Uma Thurman y John Travolta, participan durante su cita (que no es una cita) en un concurso de Twist y lo hacen sin zapatos al rítmo de "You never can tell". Menos el del robot y el del repartidor de cartas, entre los dos hacen todos los pasos de baile que existen, casi casi a la altura del protagonista del videoclip "Lonely Boy" de los Black Keys y, por supuesto, al final terminan llevándose al gran premio (aunque esa parte queda fuera de la escena).

Esta canción, junto con todas las que formaban parte de la película, incluídos algunos diálogos, formaron parte de la BSO de Pulp Fiction que salió en 1994 consiguió un notable éxito gracias a los temas sesenteros recopilados por el propio Quentin Tarantino.

VALORACIÓN

Chuck Berry era un genio y Pulp Fiction una película de culto así que la escena no podía ser menos que mítica. Cierto es que puede responder más al fetichismo de Quentin Tarantino por los pies, en este caso los de Uma Thurman, como ya lo habían sido con anterioridad los de Salma Hayek en Abierto hasta el amanecer, que a un giro necesario de guión pero a bueno de Quentin se le perdona eso y más.

Lo que está claro es que si vas a meter una escena innecesaria de baile en una película para verle los pies desnudos a la actriz, quién mejor para acompañarla que el actor bailarín por excelencia (gracias a las películas de Grease y Fiebre del sábado noche) para darle más sentido al conjunto. Y se lo da, sin perder ni pizca de chulería por más ridículos que puedan parecer algunos pasos para los no iniciados en esto de mover las caderas.

Esta película (y en parte también gracias a esta escena) supuso el resurgimiento de entre los avernos de la carrera de John Travolta y espero que sirva de humilde homenaje a la figura del inigualable Chuck Berry.

No hay comentarios:

Publicar un comentario