jueves, 23 de marzo de 2017

Pero me acuerdo de ti (2001) - Christina Aguilera


A rebufo de Britney Spears y su estilo, Christina Aguilera había pegado un pelotazo mundial con su primer álbum, homónimo, que traía aquel "Genie in a bottle" (1999) y para diferenciarse más de su predecesora y atacar de paso el mercado hispano-parlante, tiró de sus raíces latinas para sacar versiones en castellano de alguno de sus temas y junto con alguno nuevo, sacó su segundo álbum Mi reflejo (2000) exclusivo de temas en español.

El primer sencillo "Ven conmigo (sólamente tú)" (2000) es con diferencia el más famoso y exitoso del álbum pero tras una canción popera, tocaba demostrar que se podía poner íntima con una balada y ahí apareció esta depresiva "Pero me acuerdo de ti".

Y como tienen por costumbre, el videoclip de la balada tenía que ser también íntimo y reflejar a la verdadera persona que hay dentro de la artista, sus sentimientos y sus movidas. De ahí que el videoclip sea una sesión de fotos (o la grabación de un vídeo, no queda claro) en un estudio de grabación, sin decorado, viéndo a los técnicos revolotear por allí haciendo sus cosas, todo muy minimalista, con un banco de jardín que está ahí sin ningún sentido. Tampoco tiene mucho sentido que con el decorado tan profesional, moderno y medido, la Aguilera está sentada en un taburete (se supone) encima de un palé.

Aparece un fondo arbolado y Christina se pone a cantar en una escalera de mano y luego se peina, se maquilla, se medio pone una cazadora, escucha música, reflejando lo normal que es, pero con unos gestos muy sentidos, por lo extraorinariamente exagerados que hace hasta que mira fijamente a la cámara, abre un poquito la boca en plan sensual y se acaba el videoclip con una caidita de ojos.

VALORACIÓN

No entiendo por qué, cualquier canción puede tener videoclips de todo tipo de temática dispar, tengan o no algo que ver con la letra, y las baladas tienen que tener todas videoclips en plan intimista, pretendiendo mostrar al artistas tal cual es, sin florituras, desprotegido frente al mundo y demás sandeces.

Eso es lo que vemos aquí, a Christina Aguilera en plan intimista, pretendiendo reflejar una parte de su vida real y queriendo mostrar una sencillez y una soledad en la artista que no engaña a nadie. Si realmente estuviera grabando un video o una sesión de fotos, ella no estaría sóla en medio del estudio, estaría rodeada por su representante, sus maquilladores, su publicista, personas llevando sus cuatro o cinco teléfonos, iluminadores, técnicos, estilistas... cualquier cosa menos soledad y sencillez.

Y ni siquiera habrá sido un videoclip barato, que a otros artistas a lo mejor les viene bien pero que la Aguilera, ni siquiera en los inicios de su carrera, no le puede resultar más indiferente.

Con los buenos videoclips que ha hecho esta chica, es una pena que éste le haya quedado tan soso y aburrido.

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