En el mundo de los videoclips hay algunos que son muy buenos y otros que son auténticas basuras. El objeto de este blog es juzgarlos y clasificarlos, sin tener en cuenta ni la calidad del artista ni la de la canción sino sólo por aquello que han querido hacernos entrar por los ojos.
jueves, 2 de marzo de 2017
Beetlejuice – Day-O (Banana Boat song) (Harry Belafonte – 1956)
La madrugada del domingo 26 al lunes 27 de enero se celebró la conocida como “fiesta del cine” y que Warren Beatty se encargó de convertir en chirigota al equivocarse de película en el Oscar más importante de la noche.
Lo cual nos lleva a Beetlejuice (1988), la película de Tim Burton protagonizada por el pre-Batman Michael Keaton, en la que dos fantasmas recién fallecidos (Alec Baldwin y Geena Davis) invocan al “profesional” Beetlejuice para que les ayude a expulsar de su casa a los nuevos inquilinos Catherine O’Hara (la madre de Macaulay Culkin en Solo en casa), el malogrado Jeffrey Jones (Todo en un día - Ferris Bueller's Day-off) y la entonces pre-cleptómana Winona Ryder.
Como Beetlejuice está más interesado en casarse con la hija de los inquilinos que en ayudarles, la pareja de fantasmas decide poseer a la familia y a unos amigos convirtiendo una snob cena de amigos en una pseudo-danza vudú a ritmo de la canción de Harry Belafonte.
"Day-O" fue el mayor hit del afroamericano que más allá del ritmo jamaicano de esta canción, tocó un montón de géneros a lo largo de su carrera. No obstante Tim Burton insistió en su canciones caribeñas incluyendo al final de la película la versión de Belafonte de 1961 del clásico de Aldwin Roberts, alias Lord Kitchener, de 1952 "Jump in the Line (Shake Senora)".
VALORACIÓN
La película está llena de humor negro y una escena de posesión en una historia de fantasmas claramente encaja dentro de la película. Que les hagan bailar y cantar, va un poco en relación a la candorosa e inocentona pareja de fantasmas novatos que se encargan de la posesión. Y una canción que puede llevar a reminiscencias vudús parece que cuadra bien con la idea. Y sin embargo todo lo que es bueno por separado, para mí termina fallando en su conjunto. La escena es llamativa pero queda rara y desde luego no termina siendo una de esas escenas que identifican a una película.
Para mí una lástima y uno de los pequeños fallos de la película.
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