lunes, 6 de marzo de 2017

Call me maybe (2012) - Carly Rae Jepsen



Carly Rae Jepsen lanzó el sencillo "Call me maybe" en 2011 que luego fue su primer EP Curiosity que a su vez se convertiría en su segundo álbum de estudio Kiss (2012). Ya era conocida en su Canadá natal por su paso por la versión canadiense del programa American Idol, donde quedó tercera, y había publicado un primer álbum en 2008 pero fue con este sencillo con el que consiguió notoriedad mundial.

 ¿Ayudó el videoclip? Por supuesto. La Jepsen es cantante de un grupo que ensaya en su garaje, pero al mismo tiempo es una adolescente tímida, romántica y soñadora que, al igual que en sus novelas, se enamora a primera vista de su vecino que se dedica a cortar el césped sin camiseta. Sus compañeros del grupo le dicen que intente llamar su atención haciéndose la sexy limpiando el coche mientras su vecino arregla el suyo al otro lado de su jardín, pero como tiene los cascos puestos y está muy concentrado, el chico no se da por aludido hasta que ella con tanto jabón se cae del coche y se queda inconsciente.

Cuando recupera el conocimiento y deja atrás la fantasía en la que los dos eran los protagonistas de las novelas románticas que ella lee, ve cómo el chico ha ido a interesarse por ella y entre risas le convence para que los vea ensayar mientras ella gana fuerzas para atreverse a decirle que le gusta.
La canción termina y mientras ella escribe su número para dárselo a su vecino, éste ya ha sacado un papel con el suyo y se lo ha ofrecido al guitarrista de su grupo, quedándose ella con un buen palmo de narices.

VALORACIÓN
 
A veces la vida te da sorpresas y una de ellas fue para mí este videoclip. La canción es tonta, para adolescentes y más bien para el público femenino y cuando empiezas a ver el videoclip te esperas la misma historia de siempre de adolescentes americanos que nadie se explica cómo no se ha borrado ya por el uso.

Y sin embargo en el videoclip todo encaja. Adolescente tímida, soñadora, lectora de novelas románticas, se enamora a primera vista del tío bueno de su vecino. Intentando que se fije ella hace el ridículo más espantoso pero llama su atención, consigue que la vea actuar y cuando se arma de valor para decirle que le gusta se lleva un palmo de narices al descubrir que es gay y que quien le mola es su guitarrista.

Es original, es divertido y es llamativo ver cómo utilizan el tema homosexual en un contexto adolescente y para un público inicialmente norteamericano. Ya lo he dicho otras veces, no siempre se necesitan hacer grandes cosas para hacer un buen videoclip. En este todo encaja y el giro final, marca la diferencia. Un buen videoclip

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