miércoles, 29 de marzo de 2017

No es otra estúpida película americana – Tainted Love (Marilyn Manson – 2001)


En 1964 Gloria Jones publicó un sencillo con la canción “Tainted Love”. Desde entonces hasta nuestros días un sinfín de artistas han versionado el tema con mayor o menor acierto entre los que podríamos destacar la de los alemanes Scorpions o la de los patrios La Unión, ya traducida para los de aquí y titulada "Falso amor" o la más famosa (y ochentera) de los Soft Cell.

Sin embargo una de las versiones que más éxito tuvo fue la de Marilyn Manson, que encabezó la BSO de No es otra estúpida película americana (Not another teen movie – 2001) y que sirvió de promoción para la misma.

La película no es más que una parodia del estilo Scary MovieTop Secret ! y otras muchas, enmarcada en las películas de adolescentes alocados en sus últimos años de instituto y algo más centrada en la parodia de Alguien como tú (She’s all that – 1999).

Si el reparto de aquella hoy en día es bastante más que conocido (el malogrado Paul Walker - A todo gas, Anna Paquin - una X-Men con Oscar a sus espaldas, Freddie Prinze Jr. -otrora omnipresente y hoy prácticamente desaparecido, entre otros), el de ésta tampoco se queda atrás y a casi todos ellos se les puede ver en el videoclip promocional de la película. Chris Evans (entre otros el actual Capitán América de Marvel), Chyler Leight (muy activa en la pequeña pantalla ahora con Supergirl antes con Anatomía de Grey), Jaime Pressly (ex modelo que ganó un Emmy como actriz de reparto de comedia por Me llamo Earl y que cuenta con numerosas –malas- producciones en su haber) y Eric Christian Olsen (que lleva años en NCIS: Los Angeles) son algunos de los que aparecen en la enésima versión de My fair Lady (Pigmalion para los más avanzados) que son tanto el videoclip como la película que promociona y la película parodiada.

La jefa de animadoras, Jaime Pressly, organiza una fiesta en su casa a la que acude la flor y nata de la gente guay del instituto hasta que llega Marilyn Mason con sus colegas góticos y se hace el amo del cotarro, mientras consigue “liberar” la verdadera naturaleza del patito feo, Chyler Leight, que se transforma en gótica sexy en cuestión de segundos. Yacuzzi, fantasías raras con mujeres en lencería con cabezas de peluches y un constante “chincha rabiña” a la animadora completan el videoclip.

VALORACIÓN

Historia mil veces vista y mil veces contada, la de la película y la del videoclip pero que resumida en los pocos más de tres minutos y medio que dura el videoclip queda bastante resultona.

Abusa de las chicas sexys y de las insinuaciones sexuales (aquí el videoclip censurado para los que no puedan ver el original), se le va un poco la pinza con las “peluches” e insiste demasiado en el cliché de gótico = vivir para el sexo con cualquiera y en cualquier situación pero, como ya he dicho, el conjunto se deja ver mucho mejor que la propia película, que no es poco.

lunes, 27 de marzo de 2017

Gitana (2010) – Shakira


A pesar de llegar antes del “Waka-Waka”, la colombiana ya era una estrella mundial cuando publicó su tercer álbum en inglés She Wolf (2009) pero como en anteriores ocasiones, no quiso dejar de lado sus raíces (y su mercado potencial) latinas (y libanesas, y americanas, y catalanas, italianas y a saber qué otras raíces más) y simultáneamente lanzó el mismo álbum bajo el título de Loba (2010) con versiones en español de la mayoría de los temas.

Como es evidente no podía hacer videoclips diferentes para cada sencillo en lengua distinta así que se dedicó a rodar dos versiones, una cantada en inglés y otra cantada en español de cada uno de ellos. Para el cuarto sencillo “Gipsy / Gitana” tiró de famoso y evidentemente necesitaba de alguien que fuese conocido no sólo entre sus seguidores latinos sino que fuese una estrella a nivel mundial. ¿¡Y quién mejor que Rafa Nadal, quien por entonces estaba recuperando el número 1 en el ranking del tenis mundial para contentar a unos y a otros!?

El videoclip se puede dividir en tres segmentos. En el primero Shakira y Rafa se encuentran. En el segundo la cantante baila para el tenista, con otro vestido diferente, mientras él la observa sentado en una silla a pecho descubierto. En el tercero, la colombiana y el español retozan por el suelo y se besan. Y como hilo conector, escenas de Shakira bailando sola con un cielo nuboso de fondo.

VALORACIÓN

Para empezar, decir que la fotografía es bellísima, el colorido, el paisaje desértico, todo perfecto. Y efectivamente si para poder decir algo bueno hay que empezar por la fotografía, es que no hay mucho de dónde rascar. Rafa Nadal no es actor, el videoclip no requiere dotes interpretativas, eso está claro, pero sentimientos transmite pocos.

Además, ni Shakira ni él parecen gitanos, seamos serios. No quiero entrar en prejuicios ni mucho menos, pero si en vez de llamarse “gitana”, se llamase italiana, colombiana, mexicana, texana o española, el videoclip habría valido exactamente igual. No hay ningún rasgo diferenciador en ninguno de ellos cuando en la canción sí que se hace hincapié en eso por lo que la conexión videoclip-canción queda bastante en el aire.

No entiendo lo del vestido. Si se supone que los tres segmentos se suceden de forma lógica en el tiempo, ¡cómo es posible que en el segundo acto tenga un vestido distinto! ¿De dónde lo ha sacado si están en medio del desierto? Porque que él se quite la camiseta se entiende pero que ella se saque un vestido de la nada… ¿dónde lo llevaba guardado? ¿O es que el director del videoclip se ha venido arriba y nos ha colado un flashback? No sé, algo no me cuadra.

Y por último, decir que he tenido un déjà-vu (la expresión francesa, no el nuevo videoclip de Shakira con Prince Royce) con la escena de Shakira bailando con el fondo nuboso detrás. Me ha recordado demasiado y sospechosamente a otro de sus videoclips, el de "Whenever, Wherever" o “Suerte” su versión en español aunque esta vez sin olas ni caballos desbocados. Vamos, que regulero, regulero.

sábado, 25 de marzo de 2017

False alarm (2016) – The Weekend


The Weekend es un compositor canadiense que poco a poco va conquistando al público americano y dándose a conocer en el mercado extranjero. Comenzó en 2010 con un disco recopilatorio de mezclas y en 2016 y con dos Grammys a sus espaldas, ya había publicado su tercer álbum de estudio, contando con colaboraciones como las de Daft Punk o Lana del Rey.

Este sencillo “False Alarm” fue el segundo de dicho tercer álbum de estudio Starboy (2016) y contó con un fantástico videoclip promocional dirigido por Ilya Naishuller. Para los no iniciados, Naishuller es el director de la película de 2016 Hardcore Henry (o como se le conoció por aquí Hardcore: Misión extrema) que causó un gran revuelo por su extrema violencia y por estar rodado íntegramente en primera persona.

Como no podía ser de otra manera, el videoclip también está rodado en primera persona, es extremadamente violento y cuenta con la modelo noruega Kristine Frøseth como protagonista.

Visto desde la perspectiva de uno de los atracadores, se cuenta cómo tras un violento atraco a un banco, un grupo de criminales emprende una sangrienta y descontrolada huida llevándose como rehén a una de las clientes de la sucursal (Kristine) mientras la policía les persigue y acosa.

VALORACIÓN

El videoclip es directamente un cortometraje sin diálogo, que tampoco es necesario para la historia que cuenta, cuya música acompaña perfectamente a la acción y que prácticamente no te deja respirar hasta el momento final.

La sensación de estar frente a un videojuego en primera persona es constante, sobre todo por la extrema violencia de muchas de las escenas y el trepidante ritmo al que se sucede toda la acción.

Verlo por primera vez es una experiencia intensa, sorprendente y agotadora, razones más que sobradas para poder decir que es un grandísimo videoclip.

CADENA

Este videoclip es el segundo eslabón de "La Cadena del Plano Secuencia (I)".

jueves, 23 de marzo de 2017

Pero me acuerdo de ti (2001) - Christina Aguilera


A rebufo de Britney Spears y su estilo, Christina Aguilera había pegado un pelotazo mundial con su primer álbum, homónimo, que traía aquel "Genie in a bottle" (1999) y para diferenciarse más de su predecesora y atacar de paso el mercado hispano-parlante, tiró de sus raíces latinas para sacar versiones en castellano de alguno de sus temas y junto con alguno nuevo, sacó su segundo álbum Mi reflejo (2000) exclusivo de temas en español.

El primer sencillo "Ven conmigo (sólamente tú)" (2000) es con diferencia el más famoso y exitoso del álbum pero tras una canción popera, tocaba demostrar que se podía poner íntima con una balada y ahí apareció esta depresiva "Pero me acuerdo de ti".

Y como tienen por costumbre, el videoclip de la balada tenía que ser también íntimo y reflejar a la verdadera persona que hay dentro de la artista, sus sentimientos y sus movidas. De ahí que el videoclip sea una sesión de fotos (o la grabación de un vídeo, no queda claro) en un estudio de grabación, sin decorado, viéndo a los técnicos revolotear por allí haciendo sus cosas, todo muy minimalista, con un banco de jardín que está ahí sin ningún sentido. Tampoco tiene mucho sentido que con el decorado tan profesional, moderno y medido, la Aguilera está sentada en un taburete (se supone) encima de un palé.

Aparece un fondo arbolado y Christina se pone a cantar en una escalera de mano y luego se peina, se maquilla, se medio pone una cazadora, escucha música, reflejando lo normal que es, pero con unos gestos muy sentidos, por lo extraorinariamente exagerados que hace hasta que mira fijamente a la cámara, abre un poquito la boca en plan sensual y se acaba el videoclip con una caidita de ojos.

VALORACIÓN

No entiendo por qué, cualquier canción puede tener videoclips de todo tipo de temática dispar, tengan o no algo que ver con la letra, y las baladas tienen que tener todas videoclips en plan intimista, pretendiendo mostrar al artistas tal cual es, sin florituras, desprotegido frente al mundo y demás sandeces.

Eso es lo que vemos aquí, a Christina Aguilera en plan intimista, pretendiendo reflejar una parte de su vida real y queriendo mostrar una sencillez y una soledad en la artista que no engaña a nadie. Si realmente estuviera grabando un video o una sesión de fotos, ella no estaría sóla en medio del estudio, estaría rodeada por su representante, sus maquilladores, su publicista, personas llevando sus cuatro o cinco teléfonos, iluminadores, técnicos, estilistas... cualquier cosa menos soledad y sencillez.

Y ni siquiera habrá sido un videoclip barato, que a otros artistas a lo mejor les viene bien pero que la Aguilera, ni siquiera en los inicios de su carrera, no le puede resultar más indiferente.

Con los buenos videoclips que ha hecho esta chica, es una pena que éste le haya quedado tan soso y aburrido.

martes, 21 de marzo de 2017

Pulp Fiction - You never can tell (Chuck Berry - 1964)


El pasado 18 de marzo nos dejó uno de los artistas más influyentes de la historia de la música y padre (o uno de ellos) del Rock & Roll. Chuck Berry falleció a los 90 años sin tiempo de ver cumplida su promesa de sacar nuevo álbum de estudio en este 2017, el primero desde 1979.

Seguro que las productoras se encargarán en breve de aprovechar la muerte del artista para publicar ese álbum y sacar numerosos recopilatorios y homenajes como suele pasar en estos casos, si bien, uno de los homenajes más famosos se le hicieron en la mítica Regreso al futuro en la que Marty McFly, en su regreso a 1955, sustituye al "primo" Marvin Berry en una actuación y éste le presenta al bueno de Chuck la mítica canción de Johnny B. Goode.

El caso es que un artista tan grande como Chuck Berry no podía aparecer en una sóla película y su música es homenajeada en otras. La más famosa, después de la ya citada, es la de Pulp Fiction, en la que dos de los protagonistas Uma Thurman y John Travolta, participan durante su cita (que no es una cita) en un concurso de Twist y lo hacen sin zapatos al rítmo de "You never can tell". Menos el del robot y el del repartidor de cartas, entre los dos hacen todos los pasos de baile que existen, casi casi a la altura del protagonista del videoclip "Lonely Boy" de los Black Keys y, por supuesto, al final terminan llevándose al gran premio (aunque esa parte queda fuera de la escena).

Esta canción, junto con todas las que formaban parte de la película, incluídos algunos diálogos, formaron parte de la BSO de Pulp Fiction que salió en 1994 consiguió un notable éxito gracias a los temas sesenteros recopilados por el propio Quentin Tarantino.

VALORACIÓN

Chuck Berry era un genio y Pulp Fiction una película de culto así que la escena no podía ser menos que mítica. Cierto es que puede responder más al fetichismo de Quentin Tarantino por los pies, en este caso los de Uma Thurman, como ya lo habían sido con anterioridad los de Salma Hayek en Abierto hasta el amanecer, que a un giro necesario de guión pero a bueno de Quentin se le perdona eso y más.

Lo que está claro es que si vas a meter una escena innecesaria de baile en una película para verle los pies desnudos a la actriz, quién mejor para acompañarla que el actor bailarín por excelencia (gracias a las películas de Grease y Fiebre del sábado noche) para darle más sentido al conjunto. Y se lo da, sin perder ni pizca de chulería por más ridículos que puedan parecer algunos pasos para los no iniciados en esto de mover las caderas.

Esta película (y en parte también gracias a esta escena) supuso el resurgimiento de entre los avernos de la carrera de John Travolta y espero que sirva de humilde homenaje a la figura del inigualable Chuck Berry.

jueves, 16 de marzo de 2017

Top Secret ! – Spend this night with me (baby Please) (Nick Rivers/Val Kilmer – 1984)


Aterriza como puedas (1980) dio el pistoletazo de salida al subgénero cinematográfico del humor absurdo y pocos tienen duda que junto con la presente Top Secret ! (1984) y la secuela de la primera son las mejores muestras de este tipo de cine paródico, que hoy en día sigue muy activo con las películas terminadas en “Movie” como Superhero Movie o Scary Movie y que estuvo muy vivo en los 90 con las sagas de Agárralo como puedas y Hot Shots!

Definido el contexto vamos a la película que es una parodia del cine de espías, de la resistencia francesa en la II Guerra Mundial y de las películas musicales interpretadas por Elvis Presley. Y todo ello se junta con mucho sentido en la escena. El protagonista, Nick Rivers (Val Kilmer) ha sido hecho prisionero por los nazis por haber ayudado a escapar a una sospechosa de ser colaboracionista de la Resistencia Francesa durante la ocupación. Pero antes de ser ejecutado, tiene que actuar una última vez cumpliendo con los compromisos contractuales que le habían llevado al país.

Nick al más puro estilo Elvis canta una canción de amor a un público mayoritariamente femenino y totalmente entregado y hace subir a una chica a la que le canta la canción y que termina destrozada por la emoción. La canción sigue y en la parte final, “desesperado de amor”, Nick intenta suicidarse en varias ocasiones ante la desesperación (valga la redundancia) de sus admiradoras hasta que la colaboracionista francesa aparece para rescatarle, no de sus amores, que también, sino del ejército nazi.

La canción, creada para la película es una parodia del tema "It's only make belive" (1958) de Conway Twitty (muy conocido por los fans de Padre de Familia (Family Guy) que aprovechan cualquier ocasión para colar algún fragmento des sus canciones).

VALORACIÓN

La escena es claramente necesaria porque supone el rescate del protagonista de manos de los nazis y más si tenemos en cuenta que el personaje es cantante. A partir de ahí todo son detalles y todos son buenos: los escasos chicos con cara de palo entre el público claramente “obligados” por sus novias a ir al concierto, el “desmayo” de la afortunada fan que a nadie le importa, los gestos “obscenos” de la espectadora, el eco cuando canta con la cabeza metida en el horno y hasta el “paquete” que se le marca en el último segundo fruto del arnés que llevaría Val Kilmer debajo del pantalón para que le pudieran subir colgado de la guitarra.

Escena buenísima de una película mítica, que sigue haciendo reír aunque se haya visto mil veces y que seguirá haciéndolo durante mucho mucho tiempo.

domingo, 12 de marzo de 2017

The mess I made (2009) - Parachute


Este videoclip viene con trampa doble aunque luego explicaré el porqué. De momento lo que podemos decir es que los desconocidos (entonces y ahora) Parachute contrataron para el videoclip de la canción "The mess I made" de su álbum debut Losing sleep (2009) a Jennifer Lawrence para que le diera la réplica al cantante Will Anderson.

En el video, acorde con la letra de la canción, el bueno de Will se queja con sentimiento, al piano y cantando con su grupo, de lo mucho que la ha jo... fastidiado con su novia y a pantalla partida recuerda lo guapa que era en planos a contraluz, lo mucho que se acariciaban, los besitos, las risas y todo lo que se supone que es un amor adolescente, que es el público al que va dirigido tanto la música como el videoclip.

Iluminación muy blanca e imágen algo difuminada para dar sensación de etéreo/recuerdo JLaw con cara de palo y componentes del grupo sobreactuados al máximo caracterizan el videoclip de principio a fin.

VALORACIÓN

Malo. Sin paliativos. Está dirigido a adolescentes y habrán supuesto los productores, el director, el representante o quién sea que con eso vale y me parece perfecto, pero yo no se lo compro. Historia mil millones de veces contada, haciéndolo además sin gracia ninguna y quedando un resultado final muy raro. De hecho, no se salva ni Jennifer Lawrence, cuya capacidad actoral evidentemente no se puede poner en duda, pero que como la mantienen prácticamente inmóvil durante todo el videoclip en el bonito rol de mujer florero, tampoco es que pueda hacer gran cosa.

¿Y qué es eso de la trampa doble? Pues que ciertas lenguas dicen que contrataron a JLaw antes de que fuese conocida y eso es verdad en parte, porque evidentemente el pelotazo le llegaría poco después con las sagas de Los Juegos del Hambre, X-Men y demás. Pero digo que "sólo en parte" porque la jóven actriz ya había hecho un par de películas y ganado premios actorales antes de grabar con los Parachute por lo que tampoco se puede decir que fuera una desconocida.

En definitiva, los Parachute tiraron de famosa (famosilla entonces) aunque nunca pudieron imaginar hasta dónde iba a llegar la fama de la elegida.

viernes, 10 de marzo de 2017

Pretty Woman – It must have been love (Roxette – 1990)


Todo el mundo asocia la película Pretty Woman (1990) a Roy Orbison y su "Oh, Pretty Woman" (1964) pero los productores de la película romántica más vista en la televisión de todos los tiempos eligieron a los suecos Roxette como abanderados de la B.S.O. de la película y principal reclamo promocional.

Roxette empezaba a ser conocido fuera de Suecia y para la película grabaron una segunda versión de su hit navideño de 1987 exclusivo de tierras escandinavas. La canción fue número 1 en los Estados Unidos y fue el segundo sencillo más exitoso en tierras yanquis en 1990.

Normalmente el videoclip suele estar a la altura del éxito de la canción, aunque en este caso, el resultado deja bastante que desear. Dentro de lo que parece un almacén/dormitorio/decorado de cine, se van superponiendo escenas de la película (como marca de agua, sobre una pared, en el vestido de la cantante, etc.) mientras el dúo, de alguna manera, interpreta el tema. Sombras, claro-oscuros, paños blancos agitándose al viento y tramoyistas que pasaban por allí sin ningún motivo aparente se van sucediendo hasta el final de la canción en un videoclip en el que realmente no pasa absolutamente nada.

VALORACIÓN

Qué mejor manera de celebrar el reciente día de la mujer trabajadora que con una película sobre una mujer autónoma, de negocios, hecha a sí misma y que consigue triunfar en la vida y en el amor cuando parecía que todo estaba en su contra. ¿Era prostituta? Sí, claro, pero porque quería así que si para la remilgada sociedad americana el personaje de Julia Roberts es un ejemplo de romanticismo, mujer hecha a sí misma y ejemplo para otras, por qué voy a ser yo el que condene la prostitución como un acto de degradación de la mujer, que en la mayoría de los casos se encuentra forzada y en régimen de semi-esclavitud, en una de las mayores muestras de explotación machista que campan en nuestra sociedad. No hay motivos, ¿no? Pues eso.

Yendo a lo que nos ocupa, el videoclip ha envejecido peor que la película. La estética es 80 al máximo (recordando mucho, por ejemplo, al "Is this love?" de Whitesnake) y hoy en día se ve con cierta nostalgia en algunos y con estupor en otros más jóvenes. Por lo visto las partes a cámara lenta requirieron de movimientos (incluidos los de los labios) a doble velocidad y el dúo tuvo muchas dificultades en hacerlo y, sobre todo en no sentirse estúpidos haciéndolo.

Pero más allá de anécdotas de grabación, el videoclip es malo, sin paliativos. Sin argumento, sin sentido y, lo que es peor, feo. Desde luego, no estuvo a la altura ni de la canción, ni de la película.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Colgando en tus manos (2008) – Carlos Baute ft. Marta Sánchez



El mayor éxito en la carrera musical de Carlos Baute surgió en 2008 cuando el artista le pidió a Marta Sánchez que cantase con él el que sería su primer sencillo del álbum De mi puño y letra (2008) a cambio de 6.000€.

"Colgando en tus manos" literalmente lo petó, encabezando las listas de ventas españolas durante meses, llegando a superar los 300 millones de visitas en YouTube  y compitiendo de tú a tú en 2009 con los artistas latinos más importantes aquel año como Shakira, Paulina Rubio, Nelly Furtado o Laura Pausini.

Todo esto le reportó evidentemente pingües beneficios al venezolano y Marta se fue encabronando hasta que en 2014 soltó a los cuatro vientos que había cobrado muy poco y que el otro se había enriquecido gracias a ella. ¡Para qué queremos más!

Parece que a día de hoy vuelven a ajuntarse pero antes de toda esta polémica, lanzaron el videoclip de promoción de la canción.

Carlos es el chófer de una diva a la que se intenta camelar entre trayecto y trayecto mientras ella le pone ojitos y le chupa el chupa-chups. Cuando llegan a la mansión, la diva le deja con el calentón en el Rolls Royce y el chófer se va al gimnasio (imaginamos que el de la diva) a hacerse unos estiramientos, ensayar algunos movimientos y liberar tensión pero entonces aparece Marta en mallas de baile para calentarle otra vez y refrotarse con él a la luz de los halógenos.

VALORACIÓN
 
El videoclip no es gran cosa, pero tampoco es para tirarle piedras. Marta “interpreta” el papel de diva a la perfección aunque la pintan un poco demasiado calentorra (chupeteo por aquí, refrote con el cuero del Rolls por allá, caidíta de ojos acullá y jugueteo con el guante porque yo lo valgo) y Carlos parece el típico taxista newyorquino pesado de las películas pero que como es guapete pues te llegas a creer la situación.

Muy oscuro todo (se desarrolla por la noche, el gimnasio está apenas iluminado) entiendo que a propósito para darle mayor intimidad a la relación, aunque no termina de convencerme del todo pero vamos, que en general y con el riesgo de que te vuelva a taladrar los oídos como hace años, el videoclip (que no tiene la culpa del taladro) se deja ver de principio a fin.

lunes, 6 de marzo de 2017

Call me maybe (2012) - Carly Rae Jepsen



Carly Rae Jepsen lanzó el sencillo "Call me maybe" en 2011 que luego fue su primer EP Curiosity que a su vez se convertiría en su segundo álbum de estudio Kiss (2012). Ya era conocida en su Canadá natal por su paso por la versión canadiense del programa American Idol, donde quedó tercera, y había publicado un primer álbum en 2008 pero fue con este sencillo con el que consiguió notoriedad mundial.

 ¿Ayudó el videoclip? Por supuesto. La Jepsen es cantante de un grupo que ensaya en su garaje, pero al mismo tiempo es una adolescente tímida, romántica y soñadora que, al igual que en sus novelas, se enamora a primera vista de su vecino que se dedica a cortar el césped sin camiseta. Sus compañeros del grupo le dicen que intente llamar su atención haciéndose la sexy limpiando el coche mientras su vecino arregla el suyo al otro lado de su jardín, pero como tiene los cascos puestos y está muy concentrado, el chico no se da por aludido hasta que ella con tanto jabón se cae del coche y se queda inconsciente.

Cuando recupera el conocimiento y deja atrás la fantasía en la que los dos eran los protagonistas de las novelas románticas que ella lee, ve cómo el chico ha ido a interesarse por ella y entre risas le convence para que los vea ensayar mientras ella gana fuerzas para atreverse a decirle que le gusta.
La canción termina y mientras ella escribe su número para dárselo a su vecino, éste ya ha sacado un papel con el suyo y se lo ha ofrecido al guitarrista de su grupo, quedándose ella con un buen palmo de narices.

VALORACIÓN
 
A veces la vida te da sorpresas y una de ellas fue para mí este videoclip. La canción es tonta, para adolescentes y más bien para el público femenino y cuando empiezas a ver el videoclip te esperas la misma historia de siempre de adolescentes americanos que nadie se explica cómo no se ha borrado ya por el uso.

Y sin embargo en el videoclip todo encaja. Adolescente tímida, soñadora, lectora de novelas románticas, se enamora a primera vista del tío bueno de su vecino. Intentando que se fije ella hace el ridículo más espantoso pero llama su atención, consigue que la vea actuar y cuando se arma de valor para decirle que le gusta se lleva un palmo de narices al descubrir que es gay y que quien le mola es su guitarrista.

Es original, es divertido y es llamativo ver cómo utilizan el tema homosexual en un contexto adolescente y para un público inicialmente norteamericano. Ya lo he dicho otras veces, no siempre se necesitan hacer grandes cosas para hacer un buen videoclip. En este todo encaja y el giro final, marca la diferencia. Un buen videoclip

sábado, 4 de marzo de 2017

Overload (2000) – Sugababes


Cuando un trío lo forman hasta 6 personas diferentes, o empezó siendo una fiesta que terminó muy pero que muy bien, o empezó siendo una idea que degeneró hasta límites insospechados.

Esto segundo fue lo que más o menos le pasó al grupo teen (al principio) Sugababes formado en 1998 que en 2001 ya tuvo que buscar sustituta a una de las componentes del trío inicial y hasta 2011 en el que el grupo se disuelve, se sucedieron otros tres cambios más, hasta dejar la formación sin ni siquiera una de las tres cantantes iniciales. Cantantes que, por cierto, medio refundaron el grupo en 2013 bajo el nombre de Sugababes MKS (sus iniciales) amenazando con revivir el culebrón.

El caso es que todavía pipiolas, en el año 2000 las británicas, después de posar para United Colors of Benneton, pegaron el pelotazo con su álbum debut One Touch (2000) y su primer sencillo “Overload”, que llegó a formar parte de la BSO de un par de películas, destacando la de 40 días y 40 noches (2002) del otrora prometedor actor Josh Harnett.

El videoclip de esta canción fue muy comentado y alabado en su día por su sencillez y su estilo fresco y simpático (palabras textuales de la Wikipedia). Sobre fondo blanco, de izquierda a derecha van pasando primeros planos de las chicas vestidas y maquilladas de manera distinta cada vez hasta que se acaba la canción. ¡Tacháaaaan!

VALORACIÓN

Está bien innovar, intentar buscar nuevas fórmulas de llamar la atención y de vender el producto, que, no nos llevemos a engaño, es de lo que se trata. El grupo es muy UCoB (una negra, una pelirroja y una morena) diversidad cromática que, por cierto, siguieron buscando con las nuevas “miembras” que vinieron después, y el director del videoclip decidió explotarlo al máximo pensando (de manera correcta, a mi parecer) que tanta variedad de colores sobre fondo blanco podría quedar bien.

Y eso funciona durante 40 segundos, que es más o menos lo que tarda una persona en comprender que con lo que ya ha visto no necesita ver más por muy guapas que sean las chicas y por muy buena que sea la canción. No va a pasar nada en el videoclip que no haya visto ya en ese breve espacio de tiempo.

Todo primeros planos (menos el primero, vaya usted a saber por qué) y siempre de izquierda a derecha, con fondo blanco, cantando o sin cantar, cuadrando el movimiento de los labios con la letra o sin cuadrar.

¿Sencillo? Sí. ¿Fresco? Vale. ¿Simpático? Psé. ¿Monótono, aburrido, repetitivo, absurdo, malo…? También.


jueves, 2 de marzo de 2017

Beetlejuice – Day-O (Banana Boat song) (Harry Belafonte – 1956)


La madrugada del domingo 26 al lunes 27 de enero se celebró la conocida como “fiesta del cine” y que Warren Beatty se encargó de convertir en chirigota al equivocarse de película en el Oscar más importante de la noche.

Lo cual nos lleva a Beetlejuice (1988), la película de Tim Burton protagonizada por el pre-Batman Michael Keaton, en la que dos fantasmas recién fallecidos (Alec Baldwin y Geena Davis) invocan al “profesional” Beetlejuice para que les ayude a expulsar de su casa a los nuevos inquilinos Catherine O’Hara (la madre de Macaulay Culkin en Solo en casa), el malogrado Jeffrey Jones (Todo en un día - Ferris Bueller's Day-off) y la entonces pre-cleptómana Winona Ryder.

Como Beetlejuice está más interesado en casarse con la hija de los inquilinos que en ayudarles, la pareja de fantasmas decide poseer a la familia y a unos amigos convirtiendo una snob cena de amigos en una pseudo-danza vudú a ritmo de la canción de Harry Belafonte.

"Day-O" fue el mayor hit del afroamericano que más allá del ritmo jamaicano de esta canción, tocó un montón de géneros a lo largo de su carrera. No obstante Tim Burton insistió en su canciones caribeñas incluyendo al final de la película la versión de Belafonte de 1961 del clásico de Aldwin Roberts, alias Lord Kitchener, de 1952 "Jump in the Line (Shake Senora)".

VALORACIÓN

La película está llena de humor negro y una escena de posesión en una historia de fantasmas claramente encaja dentro de la película. Que les hagan bailar y cantar, va un poco en relación a la candorosa e inocentona pareja de fantasmas novatos que se encargan de la posesión. Y una canción que puede llevar a reminiscencias vudús parece que cuadra bien con la idea. Y sin embargo todo lo que es bueno por separado, para mí termina fallando en su conjunto. La escena es llamativa pero queda rara y desde luego no termina siendo una de esas escenas que identifican a una película.

Para mí una lástima y uno de los pequeños fallos de la película.