Los tiempos cambian y para fidelizar "al cliente" hay que trabajar cada vez más. Netflix estrenó en 2018 el reboot o, por castellanizarlo, la nueva versión de la noventera serie Sabrina, cosas de brujas, en plan más oscuro y sin gato parlante, protagonizado por la joven Kiernan Shipka, pero orientado al mismo segmento de la población, principalmente mujeres jóvenes y adolescentes. De ahí que Netflix, para promocionar el estreno de la tercera temporada sacase un videoclip de la canción "Straight to Hell" (2020) compuesta por el grupo Lovecraft, con todos los estereotipos del mundo y del inframundo, que canta la propia protagonista y en el que no podían faltar chicos enseñando carne.
Luego salen ella y las amigas vestidas de ¡¡animadoras!! vestidas de negro, obvio, y salen otros dos personajes masculinos, uno enseñando ¿el ombligo? y otro con pecho palomo a torso descubierto y luego siendo sobado porque a los malotes les pasan esas cosas.
Se siguen sucediendo escenas, salen más personajes tocando otra canción porque ni el ritmo ni el playback coincide y cuidado que solo llevamos un minuto de los tres que dura el videoclip. Pero el segundo minuto pasa más rápido porque Sabrina canta chulita sola y canta ¿sexy? con las animadoras, intercalándose escenas de la serie. Y llegamos al minuto final en el que ella encuentra al novio en el bosque y se da el lote con él pero (según me he informado) abre los ojos y ve a su padre (por lo visto compartían cuerpo... pero no es incesto porque como él es Lucifer y ella una bruja de 16 años pues no pasa nada) y se va corriendo.
Lo siguiente que vemos es a Sabrina, de negro (que no se nos olvide que es malota) coronada en un trono con cuernos de cabra al fondo (que no se nos olvide que es hija del ángel caído, que le hemos visto antes que no tiene ni alas ni cuernos de cabra, pero que es la representación típica y tiene que quedar clara que es la hija) y con las animadoras revoloteando (ahora de rojo que para eso están en el infierno) para luego sucederse nuevamente escenas de la serie entre las que se ve a un nuevo personaje rubio siendo coronado con pecho palomo a torso descubierto y luego llevándose una hostia. Últimos planos de la tronista en su trono y acaba la canción despertándose en la cama con cara de que le han preguntado en el examen el tema que no se había estudiado.
VALORACIÓN
Vale que el videoclip está dirigido a un segmento muy concreto de la población pero de ahí a hacerlo de una manera tan "sutil" dista un mundo. Animadoras, cuernos de cabra, vestidos y maquillaje negros, muchachos con pecho palomo a torso descubierto... pocos clichés más se pueden meter en los tres minutos que dura la creación. Reconozco que el atisbo incestuoso me sorprendió. De hecho, entre eso y que Sabrina mantiene en la serie relaciones sexuales con 16 años, siendo una serie americana, es cuando menos poco frecuente, pero no sirve para salvar un videoclip malo y encima de música machacona que no te podrás quitar de la cabeza en días.
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