En el mundo de los videoclips hay algunos que son muy buenos y otros que son auténticas basuras. El objeto de este blog es juzgarlos y clasificarlos, sin tener en cuenta ni la calidad del artista ni la de la canción sino sólo por aquello que han querido hacernos entrar por los ojos.
sábado, 28 de enero de 2017
Rock DJ (2000) – Robbie Williams
El ex de Take That buscaba llamar la atención con el primer sencillo de su tercer álbum de estudio Sing When you’re Winning (2000) y lo consiguió “con” y “en” este videoclip de la canción "Rock DJ".
¿Por qué “con”? Porque el videoclip estuvo censurado en multitud de países y de canales musicales de TV por lo explícito de su contenido, reconozcámosle un quizás no apto para paladares sensibles y, en algunos casos incluso por ver en él connotaciones de satanismo.
¿Por qué “en”? Porque en el videoclip Robbie aparece en un escenario rodeado de despampanantes mujeres que patinan a su alrededor y él, chulo piscinas, intenta atraer su atención y la de la DJ del piso de arriba (la modelo Lauren Gold) tirando de su repertorio de poses y bailes. Como todas le ignoran, decide empezar a quitarse la ropa hasta quedarse literalmente desnudo. Y como aún así le siguen ignorando, decide seguir quitándose lo que le queda. Y es cuando empieza a arrancarse la piel y los músculos cuando las patinadoras empiezan a “beber por sus huesos” y a “disfrutar de su carne” hasta que ya, sólo esqueleto consigue, bailar con la exigente DJ.
El videoclip se llevó el MTV Award a mejores efectos especiales de la edición 2001.
VALORACIÓN
Gran videoclip desde el principio hasta el final. Robbie Williams es experto en posturitas y chulerías y va de sobrado siempre… y porque puede. Y en este videoclip se ríe de sí mismo y de su poder de atracción (y no es poco habiendo empezado en Take That) presumiendo primero de lo superficial y terminando siendo deseado “por su interior”. Además, para rematar el tono de guasa del videoclip, llega la frase tras el fundido a negro: el chiste final sobre los mensajes de no maltratos a los animales en las películas que, reconozcámoslo, queda bastante gracioso.
Quizás el regocijo de las patinadoras con los trozos de músculos ensangrentados de Robbie los cuales saborean y con los que se relamen no fuera estrictamente necesario para la trama del videoclip pero cosas peores se llevan viendo en el cine de serie B desde tiempos inmemoriales.
Desde luego yo creo que consigue no pasar desapercibido y, para mí, para bien.
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