En 1989 Queen tenía mucha presión encima. Habían pasado tres años de su último álbum, el megaexitoso A kind of magic (1896), se habían separado y vuelto a juntar y May, Taylor y Deacon ya sabían que Freddie Mercury tenía SIDA y que había empezado su cuenta atrás para que la enfermedad acabara con él. Estaban buscando inspiración en por todas partes para el que sería The Miracle (1989) el decimotercer álbum de estudio de la banda y cuenta la leyenda que a Roger Taylor se le ocurrió la línea de bajo que se mantiene en la canción de principio a fin mientras leía el libro de H.G. Wells El Hombre Invisible. Las malas lenguas, sin embargo, dicen que la inspiración no podía provenir de otro sitio que de la canción de Ray Parker Jr. "Ghostbusters" de 1984, que ya se analizó aquí y en la que no solo se menciona ya a un "invisible man" sino que la melodía de las estrofas parece tener bastante que ver con la de Queen.
Pero viniera de donde viniera la inspiración, el caso es que este "The Invisible Man", que fue el tercer sencillo de aquel álbum, fue una nueva apuesta por evitar el encasillamiento en ningún género de la banda acercándose a la música electrónica, tan de actualidad en aquella época.
Y si la canción fue un éxito, mucho tuvo que ver el videoclip en el que, en la habitación de un niño, mientras él come con su familia en la planta baja, el videojuego "Invisible Man" se conecta solo al ordenador, dando acceso al videojuego a los cuatro miembros de la banda que andaban interpretando la canción en una especie de "mundo paralelo futurista". Cuando el niño sube a su cuarto a ver qué pasa, empieza a jugar al ordenador disparando a los miembros de la banda y cuando dispara a Freddie en el videojuego, éste que ya andada pululando por la casa, se hace visible en la habitación. Le empieza a disparar lásers con el joystick como en el videojuego hasta que le acierta y desaparece... solo para aparecer después con los otros tres en el armario (el mundo paralelo futurista no estaba tan lejos, después de todo) y ahí ya se descontrola todo, Brian May lanza lásers con su guitarra en el solo, se ponen todos a bailar, festival de luces y... antes de irse, May le lanza su sombrero vaquero al niño que, al ponérselo, se hace un nuevo personaje del videojuego marcando el "Game Over" de la canción
VALORACIÓN
Los que no conozcan bien al grupo podrán asombrarse de que Queen tuviera música electrónica entre su repertorio pero tenían eso y mucho más. La canción es pegadiza y el ritmo machacón para bien, el escuchar el nombre de cada miembro de la banda escondido entre la letra tiene su puntito y el videoclip redondea el todo. Porque el videoclip es muy chulo. Por supuesto, ha envejecido mal, porque lo que se ve de un videojuego de entonces nada tiene que ver con lo que son los videojuegos de ahora, pero a finales de los ochenta aquello era una pasada. Disparar lásers con la guitarra era una pasada, si me apuras, los videojuegos en color eran una pasada y el juego de luces, el convertirse en sombras, el formar parte de un videojuego, que el niño al final entre dentro del videojuego (mucho antes de que Jumanji apareciese en nuestras vidas) y esas gafas de Freddie con la chupa de cuero... Sin duda un videoclip de los buenos.
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