Para los que hoy en día conocen a Los Rodríguez puede parecer difícil de creer porque entre 1993 y 1996 se convirtieron en HISTORIA del rock en español, pero en 1992, año en el que se gestó el álbum Sin documentos (1993), el grupo estaba al borde de la desaparición, casi arruinados y sin ninguna discográfica que confiara en ellos. El primer disco Buena suerte (1991) había pasado desapercibido en España por la quiebra de la productora al poco de salir el álbum al mercado y en 1992 publicaron un disco en directo, Disco Pirata, que les permitió mantenerse un poco activos. Lo suficiente para volver a intentarlo pero no como para que les contratase nadie. Y, como en las películas, fue en el último momento en el que apareció una discográfica que confió en ellos y les llevó al estrellato.
Este artículo de la edición argentina de la revista Rolling Stone que recoge el también argentino diario La Nación, recoge con amplio detalle aquellos momentos de la vida de Andrés Calamaro, los ex Tequila Julián Infante y Ariel Rot y Germán Viella y se lo recomiendo a cualquiera que tenga curiosidad por el grupo.
De ahí se entiende el porqué del videoclip que acompañó a la canción "Sin documentos". El grupo subido en lo alto de un cerro del municipio madrileño de Colmenar Viejo toca la canción mientras se van sucediendo imágenes de un chaval montando a caballo a pecho palomo con el torso descubierto que luego se da el lote con la chica que le sostiene el caballo cuando están en una especie de finca.
VALORACIÓN
¿Dónde se enchufan los instrumentos? ¿Funcionan con energía solar o los enchufan en las piedras para la energía geotérmica?
Vale, esto mismo se puede decir de mil millones de videoclips de todo tipo de artistas pero es que en este caso, hay poco más que decir. De hecho, normalmente hay una historia y, entre medias, aparece el cantante o la banda interpretando la canción. En este videoclip es al revés, el leitmotiv es la banda tocando y lo que aparece entre medias es la historia de la pareja. Y digo "historia" por llamarlo de alguna manera porque ni tiene sentido con la letra de la canción (porque si ahí hay tensión romántica, que venga dios y lo vea) ni con el resto del videoclip, ni con nada. Ni hay argumento ni se le espera. Ni tampoco se espera una explicación de por qué a veces son cuatro y a veces son cinco en el cerro. ¿Qué pasa, que uno llegó tarde?
Si alguien ha llegado a leer el artículo de Rolling Stone, sabrá que se grabó en un solo día porque no había dinero y demás problemas pero, con todo mi pesar por lo bueno y mítico que es el tema, el videoclip es una puta mierda. Eh, y aún así, les dio popularidad en España y Latinoamérica. El que tenga la clave del éxito, que la publique.
No hay comentarios:
Publicar un comentario