Stay hungry (1984) fue el tercer y más exitoso álbum de estudio de los Twisted Sister y ciertamente su historia y recorrido podría dar para varias entradas de este blog.
Su presentación al mundo fue con el sencillo "We're not gonna take it" y para el videoclip decidieron homenajear a uno de los personajes más odiados del cine adolescente americano Doug Neidermeyer, el antagonista de National Lampoon's Animal House, conocida por estos lares como Desmadre a la americana.
Mark Metcalf, el mismo actor que encarnó al personaje en aquella película, es un padre de familia recto, estricto, sin sentido del humor y amante de las zanahorias (en Desmadre a la americana le daba de comer zanahorias a su caballo con la boca) que está sentado a la mesa con su mujer y sus hijos. Uno de ellos se va a la habitación y se pone a escuchar la canción "I wanna rock" (que sería el segundo sencillo del álbum) y el padre al escucharlo irrumpe en la habitación del chaval soltándole una charla militar, escupiendo las palabras (literalmente) y humillándole (igual que hizo en la película con el personaje de Kent Dorfman) y le pregunta qué quiere hacer en la vida, hasta que el chico se rebela, le suelta "I wanna rock" y se transforma en Dee Snider, el vocalista.
Y es ahí donde empieza la locura slapstick (y la canción) en la que se van sucediendo los gags de golpes y porrazos continuos de los que es objeto el padre mientras intenta dar caza a sus hijos que a través de su hermano se han transformado en el resto de integrantes del grupo.
Las escenas a partir de ahí se intercalan con una actuación de los Twisted Sister con gags incluidos (grande el batería) a la que asiste el hijo y el videoclip termina con el padre en el suelo recuperándose del último golpe viendo lo que parece un grupo de aviones en formación que terminan formando el logo de la banda.
VALORACIÓN
Videoclip muy muy currado que si bien no ha envejecido todo lo bien que nos gustaría, tanto por el slapstick como por la estética glam del grupo, sigue dejándose ver con nostalgia y con una sonrisilla en la boca.
De hecho en su día tuvo tanto éxito que repitieron la fórmula y el personaje (que parece ser que era profesor de instituto) en el segundo sencillo del álbum: "I wanna rock" Y no sólo eso sino que ha sido múltiples veces parodiado y homenajeado, como en el "Zip-lock" (1999) de los Lit, incluso por estas tierras de la mano de los Gigatrón y su "Heavy hasta la muerte"
Algo que ha sido tantas veces imitado no puede ser nunca malo.
Un último apunte y es que Dee Snider, el cantante del grupo, reinterpretó la canción al piano en 2016 con intención de recaudar fondos para la lucha contra el cáncer infantil. Misma letra, pero con un enfoque totalmente distinto, lleno de emotividad que merece muchísimo la pena.
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