En el videoclip, Alejandro espía a su ex, Shakira, desde la ventana del apartamento que comparte con su nueva novia. Y como viven justo enfrente, la ve llegar del mercado, subir a su casa, cambiarse y cortar cebollas mientras recuerda los tiempos felices que vivieron juntos. Por su parte ella ha superado la relación y lo demuestra con su mirada final de suficiencia a Alejandro a través de la ventana.
VALORACIÓN
Clichés, clichés y más clichés: el chico que engaña, la chica que sufre, el chico que se da cuenta de lo que tenía y se arrepiente, la chica que se ha hecho más fuerte, lo supera y pasa de él, pero tan amigos. Misma historia de toda la vida pero claro, es que ¡¡de eso va la canción!!
No se llega a entender por qué el alter ego de la Shakira “fortalecida” por haber superado la relación va pintada de negro ni, si me apuras, por qué pinta de negro las paredes de (supuestamente) su casa. ¿Será porque esta relación ha ennegrecido su alma? Demasiado misticismo me parecería en un videoclip que se pasa la mitad del tiempo enseñando cómo la colombiana mueve (como nadie) las caderas y el ombligo.
Aun así, y sin ser nada del otro mundo, se deja ver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario