La misiva era la de "todo es posible si te lo propones" y la escena musical es la prueba de ello. Te escondes porque haces pellas pero te expones en medio de un desfile, subido en medio de una carroza y cantando a pleno pulmón siendo el foco de atención. Y, aunque te esté viendo tu padre desde la ventana de su oficina, tú sales bien parado de todo.
VALORACIÓN
Ferris Bueller hace pellas, convence a su amigo para que le deje el Ferrari de su padre, recogen con él a su novia y se van los tres en el Ferrari a ver un partido, a la piscina, de fiesta por la ciudad… es el sueño de todo adolescente americano y para demostrar que es invencible, que hay que disfrutar de la vida y que todo es posible, se cuela en un desfile de hermandad germano-americana para cantar delante de todo el mundo para demostrárselo a su amigo. Y no sólo eso sino que empieza cantando una canción “alemana”, "Danke Schoen", para terminar cantando todo un himno para los americanos como es el "Twist and Shout" demostrando de paso que sí, que el alemán está bien, pero que lo que de verdad tiene que imperar es lo americano (aunque sea la versión que hicieron los escarabajos ingleses).
Aunque hoy en día el término “americanada” estaría muy presente en nuestra cabeza, la escena encaja bien con el desarrollo de la película y es muy divertida, incluso con un flashmob incomprensiblemente sólo de negros.
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